Empaques sustentables mitigan el desperdicio de alimentos

El contexto actual de pandemia, crisis económica y catástrofes climáticas no deben de hacernos olvidar de otros temas de urgencia e importancia para nuestra sociedad y planeta: el desperdicio de alimentos. Las Naciones Unidas establecieron el 29 de septiembre como el día internacional de Conciencia de la Pérdida y Desperdicio de Alimentos.

Es un tema que todos vivimos, generamos y a su vez no estamos conscientes del impacto que tiene. según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, se tira a la basura casi el 30 por ciento de todos los alimentos que se producen a nivel global.

En Mexico la cifra se eleva a 34 por ciento, representando más de 20 millones de toneladas de alimentos cada año que desperdiciamos en el país. En otras cifras, equivale a medio kilo por día por persona, y si queremos asustarnos equivale a la carga de 2,000 camiones (de 28 toneladas cada uno) por día que simplemente tiramos.

Atacar este problema no solamente ayudaría a los que no tienen acceso a suficientes alimentos, sino que reduciría la huella de carbono que se genera. Sin desperdicio de alimentos se reduciría la huella global de carbono hasta en un 8 por ciento.

¿Qué podemos hacer?

Tantas cosas porque no hay una solución única. Así que afortunadamente tenemos muchas alternativas para que, entre todos y toda la cadena de valor de la industria, sumando esfuerzos, podamos taclear este problema y dejar de desperdiciar tantos alimentos que necesitamos.

Dow, empresa de ciencia de materiales líder a nivel mundial, apoyó el estudio: “STOP waste – SAFE food”, el cual se publicó para servir de guía sobre cómo evitar el desperdicio de alimentos. El informe que presenta es muy completo ya que muestra con datos y análisis una serie de acciones que se pueden implementar a lo largo del ciclo de vida de los alimentos con enfoque en 3 elementos: 1) en los puntos de venta; 2) los consumidores; 3) algunos productos como ejemplos. ¡Un elemento esencial que tienen todos en común, es el papel fundamental que juega el empaque! especialmente si es de plástico.

Su aporte para la protección y conservación de los alimentos es incomparable con cualquier otro tipo de material. La hermeticidad e inocuidad de los empaques plásticos permite duplicar la vida de anaquel de muchos alimentos: verduras, carnes, quesos, panes. El reporte “STOP waste – SAFE food” muestra que, si duplicamos la vida de anaquel de nuestros alimentos, lograríamos reducir 40 por ciento el desperdicio. Carnes empacadas en atmosfera modificada y al vacío logran una conservación de hasta 16 días (10 días más con este proceso) logrando una reducción de 75 por ciento de desperdicio para esta categoría.

Otro elemento que podemos resaltar es respecto a nuestros hábitos de consumo. Los productos y los empaques han evolucionado tanto, que poco conocemos de todas las funcionalidades que cumple: hermeticidad, inocuidad, barrera a oxígeno, control microbial, información de uso y conservación, entre otros. Una práctica altamente generadora de desperdicio es el reempaque.

Al llegar a sus hogares, el consumidor suele reempacar los alimentos o cambiarlos a otro recipiente o contenedor. El empaque es esencial en la conservación de la porción que contiene ya que fue diseñado conforme a altos estándares usando tecnologías para tener una conservación larga. También muchos consumidores no leen las recomendaciones de uso y conservación.

El empaque sirve para comunicar información clave, que muchas veces omitimos o ignoramos. Si aparece en el producto es que tiene un propósito. Así que todos tenemos que repensar nuestras costumbres y considerar el alimento y su empaque como un todo, que es más fuerte junto que separado.

Por último, no olvidemos el impacto económico y ambiental del desperdicio de alimentos. Se pueden generar altos ahorros para las empresas por reducir su porcentaje de mermas, perdidas, devoluciones, que requieren usar más recursos y mano de obra por agregar más procesos operativos. El 30 por ciento de las emisiones de carbono están relacionadas con la proudcción de alimentos. Se utilizan muchos recursos para producir cada alimento, así que cuidar el planeta y  sus recursos, es también hacer un consumo responsable y sin desperdicio, de los alimentos que producimos. 

Adicional a esto, no olvidemos que muchos de los empaques plásticos que protegen y conservan nuestros alimentos son reciclables. Separarlos y disponerlos de una forma adecuada, ayuda al medio ambiente para que sean reciclables o reutilizados en nuevos productos.

Reflexionemos y repensemos todos sobre nuestra forma de consumir y utilizar nuestros alimentos para ayudar a nuestro planeta.

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