Impacto del deterioro ambiental en las empresas

Un estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), por sus siglas en inglés, señala que la humanidad y su actividad económica y social, son causa del 83% de la pérdida de todos los mamíferos salvajes y la mitad de las plantas del planeta.

En la última reunión del Foro Económico Mundial en Davos, se presentó el Informe de Riesgos Globales 2020 (GRR) que clasifica la pérdida de biodiversidad y el colapso del ecosistema como uno de los cinco principales riesgos para los próximos 10 años.

El reporte revela, cómo la pérdida de los recursos naturales, se están constituyendo en un de los mayores impactos en las empresas y en toda la actividad económica del mundo.

El informe presentado en Davos, revela que 44 billones de dólares de la generación de valor económico, es decir más la mitad del PIB mundial, depende en menor o mayor medida de los recursos naturales.

Bajo este entorno, el sistema económico del planeta, así como el de las empresas, están expuestos a cualquier evento que signifique una pérdida o alteración en los ecosistemas y la biodiversidad.

El informe GRR, pretende ser una herramienta para identificar, evaluar y divulgar los riesgos económicos a causa del cambio climático. Con esto, se buscan fijar riesgos y reservas de capital para mitigar y adaptar las actividades comerciales que degradan y destruyen la naturaleza.

Según el estudio, los tres sectores de mayor dependencia de recursos naturales son: construcción, agricultura y alimentos y bebidas; estas industrias, generan cerca de 8 billones de dólares de valor agregado bruto (VAB): Es decir, el valor añadido de cada uno de los productores de la cadena de valor de esas actividades.

Este monto es dos veces el valor de la economía de Alemania. En ese tenor, la industria de la construcción genera 4 billones de dólares, la agricultura 2.5  billones y la industria de alimentos y bebidas 1.4 billones de VAB. En conjunto, estas tres industrias demandan el mayor volúmen de recursos natulares de su entorno.

Sin embargo, la facilidad con que se puede medir el impacto medio ambiental en estas industrias, no puede ser replicado en el sector secundario y terciario debido a que éstas, registran dependencias ocultas de los recursos naturales.

Industrias como la fabricación de productos químicos y materiales; aviación, turismo, bienes raíces, minería, producción y forjado de metales, así como servicios de transporte y logística, que a su vez se relacionan con servicios de ventas minoristas, bienes de consumo y estilo de vida, son algunos ejemplos de actividades económicas con dependecias ocultas de recursos naturales.

El GRR señala que el VAB de estas actividades económicas, solo identifican el 15% de su actividad como dependientes directas de recursos natuales. Sin embargo, el informe revela que más del 50% del VAB de las cadenas de suministros de estos sectores, dependen en gran medida de su entorno natural.

Los riesgos de la naturaleza se vuelven materiales para las empresas cuando:

  1. Las empresas dependen directamente de la naturaleza para las operaciones, el rendimiento de la cadena de suministro, los valores de los activos inmobiliarios, la seguridad física y la continuidad del negocio.
  1. Los impactos directos e indirectos de las actividades comerciales en la pérdida de la naturaleza pueden desencadenar consecuencias como la pérdida de clientes o mercados completos, acciones legales y cambios regulatorios que afectan el desempeño financiero.
  1. La pérdida de la naturaleza, genera una interrupción en la sociedad y los mercados en donde operan las empresas. Lo que puede significar riesgos físicos y de mercado.

En ese sentido, el informe GRR, sugiere adoptar enfoques que permitan incorporar riesgos basados en el deterioro de los ecosistemas dentro de los procesos de gestión de las empresas, como ya sucede con la medición de los procesos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en los mercados financieros globales.

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