En un contexto que demanda mayor eficiencia productiva, sostenibilidad y seguridad alimentaria, el sector ganadero mexicano avanza hacia una etapa marcada por la innovación tecnológica y la profesionalización del campo. En este escenario, ADM impulsa soluciones basadas en ciencia y nutrición de precisión para fortalecer la competitividad de la industria pecuaria en el país.
En el marco del Día del Ganadero, que se conmemora cada 6 de marzo en México, especialistas destacan la creciente adopción de herramientas digitales, sistemas de nutrición avanzada y modelos productivos más estructurados como factores clave para mejorar el desempeño del sector.
La relevancia económica de esta industria es significativa. De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, durante el primer trimestre de 2025 la población ocupada en la cría y explotación de animales alcanzó 1.53 millones de personas, lo que refleja el peso del sector en el desarrollo rural y la seguridad alimentaria.
Además, México se posiciona como el quinto productor mundial de alimento para animales, consolidando su papel como un actor relevante dentro de la cadena global de producción alimentaria.
Tecnología para una ganadería más eficiente
La innovación tecnológica se ha convertido en un elemento central para optimizar la producción pecuaria. Un ejemplo es SINCRO, herramienta digital desarrollada para determinar con precisión la nutrición adecuada del ganado, lo que permite mejorar el desempeño productivo y evitar pérdidas estimadas en hasta 150 millones de dólares.
Este tipo de soluciones refleja cómo el uso estratégico de datos y la ciencia aplicada pueden traducirse en mayor rentabilidad para los productores y un manejo más eficiente de los recursos.
En este contexto, ADM impulsa un enfoque integral de nutrición de impacto, que incluye soluciones de complete feed diseñadas para diferentes especies, etapas productivas y segmentos del mercado, con el objetivo de responder a las necesidades específicas de cada sistema de producción.
Mayor adopción de prácticas sanitarias
El uso de tecnología y prácticas sanitarias en la ganadería mexicana también ha mostrado avances relevantes. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más de 90 por ciento de los productores de ganado bovino implementa prácticas clave de control sanitario.
Entre las más adoptadas destacan:
- Vacunación: 93.2 por ciento.
- Desparasitación interna: 93.0 por ciento.
- Desparasitación externa: 85.2 por ciento.
- Suministro de sales minerales: 84.4 por ciento.
- Herrado: 84.4 por ciento.
- Aretado: 79.2 por ciento.
- Uso de antibióticos: 67.4 por ciento.
- Rotación de potreros: 63.5 por ciento.
- Consulta con médico veterinario: 60.9 por ciento.
Estas cifras reflejan una transición hacia modelos productivos más estructurados, con mayor énfasis en bioseguridad, trazabilidad y manejo técnico del ganado.
Ciencia y sostenibilidad para el futuro del campo
La evolución del sector ya no se limita a las prácticas tradicionales de sanidad animal. Cada vez más unidades de producción integran nutrición de precisión, monitoreo productivo y análisis de datos para mejorar la toma de decisiones y optimizar la planeación operativa.
Para Reginaldo Padovani, vicepresidente de la división de Premezclas y Aditivos de Norte Latinoamérica en ADM, la tecnología es un habilitador clave para el futuro del sector.
“En ADM reconocemos que la tecnología es un habilitador clave para elevar los estándares de bioseguridad y rentabilidad en la ganadería. Nuestro compromiso es acompañar a los productores con soluciones basadas en ciencia, herramientas digitales y asesoría especializada que les permitan tomar decisiones informadas y optimizar sus recursos”, señaló.
Como socio estratégico del sector, la compañía impulsa un modelo que integra ciencia, innovación y asesoría técnica, con el objetivo de fortalecer la productividad del hato y la sostenibilidad de las operaciones ganaderas.
En el Día del Ganadero, la innovación tecnológica se posiciona como un factor determinante para que la producción pecuaria mexicana avance hacia modelos más resilientes, competitivos y sostenibles, donde la salud animal y el desempeño económico convergen como parte de una misma estrategia de crecimiento.
