China frena la transición energética

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Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que […]

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Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que China encabeza el incremento de las restricciones para la exportación de minerales críticos, como el litio, el cobalto y el manganeso, lo que restringe su disponibilidad y elevan el precio de las materias primas requeridas para producir, almacenar y utilizar las energías renovables.

Hacia finales de 2020 ya se habían implementado más de 13,000 prohibiciones en el mundo para la exportación de dichos minerales, un aumento de cinco veces en poco más de una década. Aunado a ello, la OCDE señaló que desde 2020, según el último análisis detallado disponible, se han introducido todavía más restricciones.

Los hallazgos del estudio muestran que la fragmentación en la economía global amenaza con aumentar el costo de la transición hacia la energía limpia. Así mismo, indica la posibilidad de que el poder cambie del occidente industrializado a las naciones ricas en minerales.

Cada vez más restricciones

Entre 2009 y 2020, China aumentó nueve veces la cantidad de restricciones sobre las materias primas críticas necesarias para los automóviles eléctricos y las energías renovables.

Por su parte, India, Argentina, Rusia, Vietnam y Kazajistán fueron los cinco principales países después de China en la introducción de restricciones a la exportación de minerales críticos durante el mismo período.

El informe menciona que los países industrializados tienen una mayor dependencia de las importaciones de minerales críticos de países que no pertenecen a la OCDE (entre ellos China, Rusia y Sudáfrica) que de productos generales. También indica que la concentración de la producción en esas naciones había aumentado en el período.

Cabe señalar que esos países industrializados compiten más que nunca por los suministros necesarios para competir en tecnologías de energía limpia, desde baterías hasta parques eólicos y celdas de combustible. 

En ese sentido, la Unión Europea publicó la Ley de Materias Primas Críticas en semanas recientes. Tiene como objetivo aumentar la resiliencia de sus cadenas de suministro mediante la extracción y el procesamiento de más materiales a nivel local e, incluso, propone financiar proyectos de importancia estratégica fuera del bloque.

Contra la pared

Los gobiernos de los mercados emergentes están bajo presión para tapar los agujeros presupuestarios después de la pandemia y dado que la deuda denominada en dólares se ha vuelto más costosa de pagar.

La demanda de minerales críticos como el litio, el níquel y el cobre se ha disparado en esta década porque son vitales para alejarse de los combustibles fósiles. Los autos eléctricos, por ejemplo, usan tres veces más cobre que los equivalentes de motores de combustión. Se espera que la demanda de litio aumente casi cinco veces para fines de la década.

La creciente demanda y las limitaciones para introducir nueva oferta ya están ejerciendo presión sobre el precio y la disponibilidad de esas materias primas.

La OCDE advirtió que las restricciones a la exportación, más de un tercio de las cuales adoptan la forma de impuestos a la exportación, en gran parte porque están permitidas por las normas de la Organización Mundial del Comercio, podrían exacerbar la situación.