La bursatilización de los recursos naturales: El Agua.

Durante 2020, no solamente se alteró la dinámica social a causa de la pandemia, de forma paralela, también se gestaron cambios estructurales y ambientales en el planeta. 

Apunto de cerrar el año, en los primeros días de diciembre, la noticia de que “el agua” comenzaría a cotizar en el mercado de Wall Street, le dio la vuelta al mundo.

Al respecto, vale hacer algunas acotaciones; en principio, la medida solo aplicará para el estado de California, zona de alto estrés hídrico desde hace varias décadas. También vale mencionar, que la emisión de los bonos o futuros emitidos en el mercado bursátil, son de carácter local, lo que implica que solo tendrán efecto para la entidad sureña de los Estados Unidos.

Por último, hay que decir, que por el momento, las transacciones sobre los bonos de futuros del agua, solo hacen referencia al precio de cotización que se deberá pagar por el uso industrial y de producción agrícola en el estado de California, y no por el líquido en sí.

Decimos por el momento, pues de progresar este proyecto en los mercados financieros y en caso de ser adoptados en otras latitudes del planeta, las reglas con el tiempo, podrían cambiar.

El principio de la economía de mercado, se basa en términos generales, en la administración eficiente de la escasez de recursos, aunque dicho principio de acuerdo con la ciencia económica, solo aplica para los bienes producidos por el hombre y no por los proporcionados por la naturaleza que, en el caso del agua, además de ser un bien público, es un derecho humano universal.

La controversia generada con este hito en los mercados bursátiles, profundiza la discusión planetaria ante un escenario de calentamiento global, sequías, huracanes y ciclones que destruyen los campos de cultivo, amén del estrés que genera la creciente demanda de agua y alimentos en las megas ciudades.

Industrialmente, el agua es utilizada en prácticamente en todas las actividades productivas, razón de la emisión bursátil del agua en el mercado de Wall Street. Sin embargo, el líquido no es un commoditie y su valor como bien público le da una connotación distinta a la de otros recursos naturales manufacturados.

El agua enfrenta el reto de escasez a nivel planetario y al mismo tiempo a la generación de conflictos políticos, económicos y sociales como los acaecidos entre Bolivia y Chile, o en los países de Oriente Medio y África, los cuales se dirimen en estos momentos en los tribunales internacionales.

Sin embargo, para el avance tecnológico encaminado a la búsqueda de soluciones para un mejor y más eficiente uso del agua en la producción agrícola e industrial, la bursatilización del líquido vital, parece decirle que dichos desarrollos, no serán suficientes para cubrir la escasez en el mediano plazo, por lo que se busca en la economía de mercado, la respuesta al uso más racional del agua.

Tal vez sea posible que la bursatilización del agua, podría significar una solución para la gestión eficiente de este recurso, el problema es que el mercado, no es perfecto y nada evitará la especulación en los mercados bursátiles. Esto presionaría a los países más pobres para el acceso al agua y con menos recursos hídricos.

Quienes apoyan la medida, lo anterior se resuelve con reglas claras y legislaciones precisas en la concesión del uso y gestión del agua en cada país. El punto es que, en 2008, luego del estallido de la burbuja inmobiliaria, los inversionistas se refugiaron en los commodities agrícolas, provocando un alza desorbitada en los precios de cotización que dejaron sin alimentos a muchos de los países más pobres del planeta.

El reto entre las visiones a favor y en contra de la bursatilización del agua, será encontrar el equilibrio entre ambos puntos de vista, pues lo cierto es que, independientemente de que fructifique o no el experimento iniciado en California, el hecho está marcando un antes y un después en lo que se refiere al futuro de la gestión y el uso eficiente del agua a nivel planetario.   

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El líder científico, pionero de la sustentabilidad

Por Ismael Jiménez
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