En particular, la industria hotelera tiene dos áreas de oportunidad para reforzar su estrategia de mitigación ambiental. La primera tiene que ver con la Nueva Ley General de Aguas, que, entre otros aspectos, prioriza el derecho humano al agua y la revisión y el ordenamiento de concesiones. Esto no significa que la industria hotelera tenga en su haber puntos en contra por su consumo de agua.
Sin embargo, sí es un sector con altos volúmenes de consumo y, junto con su asentamiento en comunidades naturales, la industria hotelera está obligada, por un lado, a ser más eficiente en el consumo y, por el otro, a integrar su operación sin alterar el entorno en el que opera, para que ello no signifique un riesgo para el suministro del agua en las zonas en las que se instalan.





