Standby vs consumo fantasma, ¿cuál le cuesta más al recibo de luz?

Escrito por verdes |
El término “consumo fantasma” es la acción en la que, los aparatos electrónicos enchufados siguen […]

El término “consumo fantasma” es la acción en la que, los aparatos electrónicos enchufados siguen consumiendo electricidad, aún cuando no estén realizando sus funciones.
Muchas personas tienen la idea de que sus dispositivos electrónicos al mantenerse apagados, en suspensión o en standby no consumen energía y por lo tanto están ahorrando electricidad. Por ello, algunos dejan su teléfono cargando toda la noche u otros dispositivos en modo siesta, pero es una concepción errónea. De hecho, diversos electrodomésticos continúan consumiendo energía aún cuando los aparatos no realizan sus funciones principales. Los expertos llaman a este hecho “consumo fantasma”.
Al despejar esa incógnita todavía hay quienes se cuestionan si verdaderamente vale la pena desenchufar los objetos o si hay un ahorro económico y energético significativo. La respuesta es sí.
De acuerdo a un estudio llamado ‘Standyby Power’ elaborado por el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de la Universidad de California, midió el consumo de electricidad standby de una gran cantidad de dispositivos encendidos, inactivos o apagados, pero que seguían enchufados, se encontraron asombrosos números.
Por ejemplo, una computadora de escritorio estaría alimentándose tan sólo de 180.83 watts como máximo ó 27.5 watts como mínimo cuando está encendida y cargándose o está completamente cargada. Apagada va de 50 ó 0.47 watts y dormida de 54.8 ó 0.82 watts. Una televisión va desde 186.09 watts cuando está en proyección, pero apagada consume de 48.5 ó 0.2 watts.
Para saber a cuánto se traduce de watts a monedas, el Departamento de Energía de Estados Unidos calcula que el costo del consumo fantasma sería del equivalente a casi 2 mil pesos anuales en una casa promedio.
Otros datos; de acuerdo con del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales consideran que la cifra es superior, de alrededor de 3,225 pesos anuales.
Pese a que resulta ambiguo saber cuánto dinero se ahorra en cada casa del mundo, pues depende de la cantidad de objetos enchufados, los costos de electricidad también son variables, existe una opción.
Los especialistas sugieren que para conocer el consumo de una vivienda se puede calcular así: si un dispositivo consume 1 vatio en un año, usa 9 kWh y en ese tiempo habrá costado 20 pesos. Por lo tanto, si un microondas consume 3 vatios estando inactivo, el gasto son 27 kWh anuales, o 60 pesos.
No es una cifra impactante, de hecho es muy baja, pero al sumar a todos los dispositivos por hogar que siguen enchufados se entiende de dónde salen los 2 mil pesos o más.
Los expertos en la materia no sugieren ir por toda la casa desconectando el microondas, la televisión, el módem del internet, etc. pero sí los que no se usen con frecuencia o que rara vez se ocupen. Otra opción rentable es tener una barra que ofrece protección a los electrodomésticos y encendido y apagado simultáneo.
Hacer un repaso por los aparatos de casa y desconectarlos hará una diferencia económica, eléctrica y por tanto de la huella de carbono que podría disminuirse beneficiando al planeta.