Ante la intensidad de los ataques cruzados entre Estados Unidos/Israel en contra de Irán, el país persa decidió cerrar el tráfico de barcos petroleros que transitan del Golfo Pérsico hacia el Océano Índico que es por donde transita más del 20 por ciento de todo el petróleo del mundo.
La medida desató un rally al alza de los precios del energético situándolo ya por arriba de los 100 dólares por barril de petróleo que, de continuar la escalada bélica, diversos mercados sitúan su precio en las próximas semanas en 150 dólares y que, a partir de ahí, podría llegar hasta los 200 dólares por barril.
De acuerdo con Agencia Internacional de Energía (AIE), al menos 32 países acordaron liberar en conjunto, 400 millones de barriles de petróleo con el objetivo de estabilizar los mercados y evitar una escalada sin freno de los precios del energético ante los ataques en Medio Oriente y el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz que es el principal corredor interoceánico del comercio mundial de petróleo.
Estados Unidos aportará el 43 por ciento de la liberación de esas reservas, es decir, unos 172 millones de barriles saldrán de sus reservas estratégicas con el objetivo de impedir que el cierre del estrecho de Ormuz provoque un desabasto de suministros y mercancías a nivel mundial además del rally alcista de los precios del crudo en los mercados internacionales.
