Brasil espera un boom de su industria agropecuaria en 2025

Manuel Pineda Curiel

Escrito por Manuel Pineda Curiel |

Brasil, uno de los gigantes mundiales en la producción de carne, espera alcanzar una producción […]

Brasil, uno de los gigantes mundiales en la producción de carne, espera alcanzar una producción récord para 2025, impulsada por el crecimiento en las cosechas y la expansión de la industria ganadera. Este logro proyectado se debe a diversos factores, como la modernización de las técnicas de producción agrícola, la ampliación de áreas cultivables y la implementación de nuevas tecnologías en el sector pecuario.

La Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) de Brasil detalló en un informe que el país sudamericano tendrá una cosecha de granos de 326.9 millones de toneladas, un 8.17 por ciento más que la cosecha 2023-2024, impulsada por la soya. Mientras que en el sector cárnico espera una producción de 30.77 millones de toneladas este año y de 30.74 millones para 2025.

El país sudamericano ocupa una posición destacada en el mercado global, siendo uno de los principales exportadores de carne bovina, porcina y avícola. Según datos recientes, Brasil es el mayor exportador de carne de res del mundo, con una participación superior al 20 por ciento en el comercio global, y el segundo productor más grande después de Estados Unidos.

La industria cárnica brasileña es fundamental para su economía. Según estimaciones, tiene un valor de más de 200 mil millones de dólares al año y genera alrededor de 7 millones de empleos directos e indirectos. Las exportaciones cárnicas representan una parte significativa de los ingresos del país, con los principales mercados de exportación siendo China, Estados Unidos y Europa.

El crecimiento de la producción de carne está estrechamente vinculado al aumento de las cosechas de soya y maíz, cultivos esenciales para la alimentación del ganado. Para 2025, se prevé que Brasil incremente significativamente sus áreas de cultivo, impulsando aún más la producción de estos insumos, clave para alcanzar las cifras récord de carne esperadas.

Acciones concretas

El plan de Brasil para alcanzar estos niveles de producción se centra en una combinación de innovación tecnológica, inversión en infraestructura y expansión de áreas de cultivo y pastoreo. Algunas de las estrategias clave incluyen el uso de biotecnología, mejora genética y sistemas de riego avanzados ha permitido optimizar los rendimientos tanto en las cosechas como en la cría de ganado.

Además, el gobierno y las empresas están promoviendo prácticas ganaderas más eficientes y respetuosas con el medio ambiente, como la integración de sistemas de producción agrícola-ganadera que combinan cultivos y cría de animales en una misma área, optimizando el uso del suelo.

Así también, Brasil continuará ampliando sus áreas de cultivo, sobre todo en las regiones del Cerrado y la Amazonía, aunque esto conlleva desafíos ambientales significativos.

Impacto ambiental

A pesar del enorme crecimiento económico y de empleo que genera la industria cárnica en Brasil, también enfrenta críticas por su impacto ambiental. La expansión de la ganadería ha sido uno de los principales motores de la deforestación en la Amazonía, una de las áreas de mayor biodiversidad del mundo.

Entre los daños más significativos se encuentran la deforestación masiva, ya que grandes extensiones de bosques son taladas para convertirlas en pastizales y áreas de cultivo, lo que contribuye a la pérdida de biodiversidad y altera los ciclos hidrológicos.

Además, la producción ganadera es una fuente importante de emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero, que contribuye al calentamiento global, y el uso intensivo de la tierra para el pastoreo y los monocultivos de soja y maíz ha llevado a la degradación del suelo y la contaminación de fuentes de agua debido al uso de agroquímicos.

Desafíos a futuro

El reto para Brasil será equilibrar el crecimiento económico de su industria cárnica con la protección ambiental. Mientras que la demanda mundial de carne sigue aumentando, también crece la presión por implementar prácticas más sostenibles y evitar la sobreexplotación de los recursos naturales.

El gobierno brasileño ha propuesto políticas para reducir la deforestación ilegal y fomentar el uso de tecnologías sostenibles en la ganadería. No obstante, los críticos señalan que, si bien estos esfuerzos son positivos, aún falta una mayor fiscalización y compromiso para proteger el medio ambiente, especialmente en áreas tan vulnerables como la Amazonía.