Denuncian a bancos facilitadores de inversiones para deforestación

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Escrito por verdes |

Siete bancos fueron señalados de concretar préstamos a empresas de combustibles fósiles en la ciencia […]

Siete bancos fueron señalados de concretar préstamos a empresas de combustibles fósiles en la ciencia del Congo, la Amazonia e Indonesia.

Salvaguardar las selvas tropicales parece una lucha contracorriente. Por un lado, surgen más empresas, organizaciones o ambientalistas que luchan por preservar la naturaleza, las tradiciones y las regiones amenazadas, pero por otro lado hay compañías que siguen apostando por la destrucción, en términos reales. 

Éste es el caso de siete bancos que son señalados de concretar préstamos a compañías de combustibles fósiles. Y además de ello, estarían financiando el daño irreversible a las selvas tropicales y a las comunidades indígenas de todo el mundo. 

Los datos son devastadores. Según el acuerdo climático de París estas instituciones bancarias habrían otorgado por lo menos 22,500 millones de dólares a compañías que operan en las regiones más grandes de la cuenca del Congo, la Amazonía e Indonesia, así lo comprueba Rainforest Action Network

IPT Bank Negara (Indonesia), CIMB Group Holdings Bhd (Malasia) e Industrial & Commercial Bank of China Ltd. no han hecho nada frente a la destrucción de los bosques. Además, JPMorgan Chase & Co. (EE.UU.) y Mitsubishi UFJ Financial Group Inc. (Japón) han entregado millones de dólares a los principales productores de papel, pulpa y aceite de palma. 

La acusación es directa, los bancos mencionados han hecho de lado la implementación de políticas contra la crisis climática, agudizando la deforestación y alejándose de los objetivos ambientalistas. La cadena de males arrastra la amenaza contra las personas y el planeta desatando aún más el cambio climático que tiene a incontables especies en el borde de la extinción. 

En papel, algunas de las empresas se defienden, aseverando que sus políticas sí incluyen el respeto a los derechos de comunidades y pueblos indígenas, y que prohíben la deforestación, pero en la práctica ocurre lo contrario. 

El Programa Global de la Cubierta Forestal ha elaborado una interesante investigación donde ha identificado a 500 agentes que intervienen también en el negocio de la deforestación. Pero argumentan que lejos de señalarlos buscan motivarlos a acabar con la tala de las selvas tropicales y los convocan a tomar una serie de medidas. 

Es evidente que los bancos invierten en los gran- des negocios que dejan dividendos millonarios, por ello la acción de muchos al momento de consumir detendría en gran medida esta destrucción de los ecosistemas. 

El director del programa lo confirma e indica que la deforestación está presente en nuestro chocolate, en nuestra pasta de dientes, en nuestra comida para animales, en nuestros libros de texto, en nuestros edificios, nuestro mobiliario, nuestras inversiones y nuestras pensiones.