El primer trimestre de 2026 registró un comportamiento atípico en materia de desastres naturales a nivel global. De acuerdo con el más reciente informe de Aon plc, las pérdidas económicas alcanzaron cerca de 37 mil millones de dólares, una cifra significativamente menor frente a los 113 mil millones reportados en el mismo periodo de 2025 y 43 por ciento por debajo del promedio del siglo XXI.
Este nivel representa, además, el más bajo desde 2015, impulsado principalmente por la ausencia de eventos catastróficos de gran magnitud. Sin embargo, las pérdidas aseguradas superaron los 20 mil millones de dólares, lo que evidencia una mejora en la cobertura en algunas regiones, aunque la brecha global de protección se mantiene en 46 por ciento.
Latinoamérica: impacto moderado pero con desafíos estructurales
En contraste con otras regiones, América Latina presentó un trimestre relativamente moderado, sin desastres de gran escala en términos económicos. No obstante, las inundaciones se posicionaron como el principal riesgo.
El evento más costoso se registró en Colombia, con pérdidas estimadas en 2,200 millones de dólares. También destacaron:
- Incendios forestales en Chile y Argentina, con pérdidas por 150 millones de dólares.
- Eventos múltiples en Brasil, incluyendo inundaciones y tormentas, que generaron pérdidas por 260 millones de dólares.
- Inundaciones en Ecuador y Perú, con impactos más limitados.
A pesar de estos eventos, las pérdidas aseguradas en la región se mantuvieron bajas, lo que refleja una brecha de protección más profunda en comparación con mercados más desarrollados.
“América Latina enfrenta el desafío de fortalecer su resiliencia y cobertura ante riesgos climáticos”, señaló Paula Ferreira, CEO de Reaseguros para Latinoamérica en Aon.
Panorama global: tormentas e inundaciones dominan
A nivel mundial, las inundaciones y tormentas convectivas severas concentraron la mayor parte de las pérdidas. Estados Unidos fue el país más afectado, acumulando 79 por ciento de las pérdidas aseguradas.
Entre los eventos más relevantes destacan:
- Un brote de tormentas severas en marzo, con pérdidas por 5 mil millones de dólares.
- La tormenta invernal Fern, que generó daños por 4,600 millones de dólares.
En Europa, las inundaciones también tuvieron un impacto significativo, mientras que Portugal registró el evento asegurado más costoso de su historia reciente.
En total, se contabilizaron 12 eventos con pérdidas superiores a mil millones de dólares, superando el promedio histórico. Aun así, el número de víctimas mortales —alrededor de 1,640— fue considerablemente menor que en 2025.
Menor impacto, pero riesgos persistentes
El informe destaca que la menor severidad económica se debe principalmente a la ausencia de desastres extremos de gran escala. Sin embargo, subraya la importancia de fortalecer mecanismos de prevención, aseguramiento y gestión de riesgos en un contexto de creciente exposición climática.
Para especialistas, comprender estos patrones resulta clave para anticipar impactos, proteger activos y garantizar la continuidad operativa tanto de empresas como de comunidades.
Aunque el inicio de 2026 muestra una relativa tregua, el reto de fondo permanece: reducir la vulnerabilidad frente a fenómenos naturales cada vez más frecuentes e impredecibles.
