En México se generan más de 120 mil toneladas de residuos sólidos urbanos al día, pero solo alrededor de 9 por ciento se recicla, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). Frente a este panorama, iniciativas enfocadas en la educación ambiental y la participación ciudadana cobran cada vez mayor relevancia para impulsar hábitos sostenibles y fortalecer la cultura del reciclaje.
Bajo esta visión, las Eco Jornadas LTH se han consolidado como un programa que busca transformar la relación de las personas con el medio ambiente a través de experiencias prácticas, didácticas y accesibles para toda la familia.
La iniciativa promueve la sensibilización ambiental mediante actividades interactivas enfocadas en el reciclaje, el cuidado de las plantas y la participación comunitaria. A través de dinámicas lúdicas y contenidos educativos, niñas, niños, jóvenes y adultos pueden comprender de manera sencilla cómo las acciones cotidianas impactan directamente en el entorno.
Hasta ahora, las Eco Jornadas LTH han llegado a parques, escuelas y espacios públicos en ciudades como Chihuahua, Guanajuato, Celaya, Monterrey y Aguascalientes, beneficiando a más de 120 mil personas durante este año en México y otros países de Latinoamérica, entre ellos Costa Rica, Guatemala, Honduras y República Dominicana.

El alcance del programa ha sido posible gracias al trabajo colaborativo con organizaciones como PRESERVAMB, Fundación La Planta, Fundación Ozama Verde y el Centro Costarricense de Logoterapia, aliados que han contribuido a llevar mensajes de sostenibilidad y conciencia ambiental a diferentes comunidades.
Además, las Eco Jornadas LTH han participado en eventos de gran impacto como Cumbre Tajín, donde lograron acercar actividades ambientales a más de 5 mil asistentes, así como en la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes, ampliando el acceso a la educación ambiental en algunos de los encuentros culturales más importantes del país.
Más allá de promover el reciclaje, el programa busca generar un cambio de mentalidad en torno a la corresponsabilidad ambiental. Cada residuo correctamente separado representa una oportunidad para reincorporar materiales a nuevos ciclos productivos, reducir la presión sobre los recursos naturales y avanzar hacia modelos de economía circular. De igual forma, acciones simples como el cuidado de las plantas contribuyen a mejorar los espacios naturales y fortalecer comunidades más saludables.
En un contexto donde México aún enfrenta importantes desafíos en materia de gestión ambiental, iniciativas como Eco Jornadas LTH ayudan a cerrar la brecha entre la conciencia y la acción. Al acercar la sostenibilidad a la vida cotidiana mediante experiencias participativas, el programa impulsa hábitos responsables y fomenta una cultura ambiental más sólida.
Transformar residuos en valor no solo depende de soluciones técnicas, sino también de la educación, la participación social y la colaboración comunitaria. En esa transición, las Eco Jornadas LTH muestran cómo la educación ambiental puede convertirse en un motor de transformación social y sostenible para las nuevas generaciones.
