En camino a la economía circular

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Escrito por verdes |

Las empresas comienzan a caminar hacia una economía circular y a trabajar en tejer alianzas que les permita un mejor manejo de residuos.

El año 2019 estuvo marcado por diferentes sucesos y circunstancias que impactaron el medio ambiente y la actividad económica del planeta. Así, mientras el PIB global creció apenas 2.3%, una cifra inferior a la que se tenía presupuestada a principios de año, la temperatura del planeta se incrementó 0.95 grados centígrados, dos céntimos menos que el año previo.

La relación crecimiento económico-temperatura planetaria están estrechamente relacionadas. Ambos aspectos, tienen impacto directo uno en el otro. Los resultados obtenidos durante la decimoprimera edición del listado de las Empresas Verdes, da cuenta de lo anterior.

La edición 2020 del informe de las Empresas Verdes, presenta este año a 30 empresas en su listado, 50 por ciento de ellas del sector manufacturero, 16 por ciento del sector turismo y hotelero, 10 por ciento del sector financiero, 6 por ciento retail, 6 por ciento transporte y logística y el resto diversos sectores.

Las 30 firmas listadas en el informe de las Empresas Verdes, reportaron un incremento de su producción, pero en conjunto, reportaron una disminución marginal de sus emisiones de CO2 de 0.15 por ciento.

La conjunción de las cifras anteriores, representan un buen esfuerzo para mitigar el impacto ambiental del sector empresarial, no obstante, el informe reporta algunas cifras cruzadas como el incremento importante en el consumo de gasolinas y diésel debido a una mayor actividad económica, así como un aumento también en el consumo de gas y agua.

Las empresas comienzan a caminar de manera decidida hacia una economía circular y para ello, comienzan a trabajar en tejer alianzas que les permita un mejor manejo de residuos; por ejemplo, el 60 por ciento de las empresas listadas en el informe, tienen alianzas con terceros para el reciclaje de sus residuos sólidos y orgánicos, de hecho, en algunos casos, hay empresas que reportaron que han eliminado el total de los residuos que generan en sus operaciones debido al manejo y disposición eficiente de éstos.

Las empresas también revelaron que han comenzado a trabajar de manera decidida en el reciclaje de plásticos, esto es relevante luego de que a partir de 2020, se prohibió el uso de bolsas de plástico, medida que quedó trunca a raíz del inicio de la pandemia por el Covid-19.

En el tema energético, las empresas del informe revelaron que en 2019, consumieron menos electricidad que el año previo, pero incrementaron su consumo de energías renovables en 40 por ciento.

En cuanto al agua y papel y cartón, ambos rubros registraron menores volúmenes de reciclaje durante 2019, según lo reportado por las empresas, esto puede ser a causa del repunte de la actividad operativa y económica de las empresas en conjunto.

Las inversiones en programas y proyectos para mitigar los impactos ambientales, reportadas por las empresas del listado, también retrocedieron; en 2019 las compañías que proporcionaron este dato invirtieron 2,179 millones de dólares, 28 por ciento menos que un año antes.

Dichos recursos, se han destinado a programas para reducir las emisiones de CO2, sistemas de uso eficiente y reciclaje de agua y para impulsar la economía circular a través del reciclaje de materiales sólidos. Estos son los rubros a los que se destinan mayores recursos en los programas sustentables de las empresas.

En su mayoría, las empresas que participan en el informe, no están de acuerdo en dar a conocer el monto de las coberturas de seguros con los que cuentan en caso de incurrir en un desastre ecológico. Es cierto, el dato podría no ser relevante para el informe, sin embargo, conocerlo es un signo del nivel de responsabilidad de las compañías en cuanto a sus operaciones y compromiso con el entorno y la sociedad en conjunto.

Solo ocho empresas revelaron los montos de sus seguros para desastre de impacto ambiental por sus actividades y eso los hace por supuesto, más responsables y más transparentes ante la opinión pública, quienes al final, son quienes determinan qué tan sustentable es o no una compañía.

Presumir el compromiso ambiental que tienen las empresas, no debe entenderse solo como un elemento cosmético, de hecho, para que las empresas puedan ser catalogadas como verdes y/o sustentables, cada vez con mayor frecuencia, deberán contar con elementos estadísticos y procesos medibles para ganarse la reputación de empresas comprometidas con el medio ambiente.

Esa será una tendencia que crecerá cada vez más rápido en los próximos años y que irá más allá del cumplimiento de los estándares y lineamientos establecidos por organismos internacionales, o por los mercados bursátiles como en el caso de los ESG, pues la percepción de la opinión pública y de los clientes y consumidores, contará tanto o más que las credenciales tramitadas en materia de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente.

Ese será el escenario y el camino a la sustentabilidad de las empresas en la próxima década y una vez superada la pandemia.