En el marco de la Conferencia Nórdica del SEB, realizada en la Ciudad de México del 8 al 10 de marzo, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, participó en el panel “Evaluación de la sostenibilidad, el cambio climático y la transición energética”, donde presentó las perspectivas y proyectos que impulsa el Gobierno de México para equilibrar la protección de los ecosistemas, el desarrollo económico y la sostenibilidad.
Durante su intervención en la sesión de apertura, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales destacó el papel de la economía circular como uno de los pilares centrales de la política ambiental del país. Explicó que este modelo permite aprovechar la base manufacturera nacional y extranjera para rediseñar los sistemas de producción, fomentando la reutilización, la remanufactura y el desarrollo de mercados de materiales secundarios.
Bárcena subrayó que en México se generan aproximadamente 140 mil toneladas de residuos sólidos urbanos cada día, lo que representa un desafío ambiental significativo, pero también una oportunidad económica para recuperar materiales que actualmente se desperdician. En ese sentido, anunció que se contempla la construcción de tres parques de economía circular para el reciclaje de residuos en Puebla, Tlaxcala y Estado de México, así como un cuarto proyecto para el tratamiento de sargazo en Quintana Roo.
La funcionaria explicó que la implementación de esta política se apoyará en la nueva Ley de Economía Circular, el Programa Nacional de Economía Circular, acuerdos sectoriales con la industria y distintos instrumentos regulatorios orientados a incentivar la inversión. En este contexto, destacó que Europa —particularmente las empresas nórdicas— se han consolidado como referentes en manufactura circular, innovación de materiales y eficiencia industrial, áreas que se alinean con las prioridades ambientales de México.
Asimismo, detalló que la estrategia nacional de economía circular se concibe como una transformación intersectorial. Entre los flujos de materiales prioritarios se encuentran las llantas fuera de uso —más de 300 millones en el país—, los residuos de construcción y demolición, así como plásticos y papel, debido a su alto impacto ambiental y potencial económico.
“La nueva Ley General de Economía Circular fue consultada y elaborada con el sector privado, porque estoy convencida de que si el sector privado no interviene en el desarrollo sostenible no lo vamos a lograr”, afirmó.

En materia de transición energética, la secretaria señaló que la política ambiental busca equilibrar la seguridad energética, el desarrollo económico y la protección de la biodiversidad mediante una adecuada planificación territorial. Informó que ya se aprobaron 20 proyectos de energía renovable que generarán 3,300 megavatios en 2026, en línea con la estrategia energética impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que contempla el desarrollo de proyectos eléctricos tanto públicos como privados.
En cuanto a la gestión del agua, indicó que la actual administración trabaja en la reorganización de 450 mil concesiones otorgadas a distintos sectores, con el objetivo de mejorar la administración del recurso hídrico en el país. Además, se busca impulsar una nueva legislación que permita, por primera vez, el reciclaje directo del agua.
Respecto al cambio climático, Bárcena destacó la importancia de la cooperación internacional para facilitar la transferencia de tecnología, el financiamiento y el intercambio de conocimientos entre países, lo que permite armonizar estándares y acelerar la adopción de tecnologías limpias.
La funcionaria detalló que la distribución sectorial de emisiones de gases de efecto invernadero en México se concentra principalmente en transporte (23 por ciento), electricidad (19 por ciento), industria (18 por ciento), agricultura y ganadería (17 por ciento), residuos (9 por ciento), petróleo y gas (8 por ciento), cambio de uso de suelo por deforestación (5 por ciento) y comercio (3 por ciento).
“Estamos trabajando con los sectores para construir una plataforma de inversiones que sea atractiva en términos de cambio climático, energía y, por supuesto, contención social”, enfatizó.
Finalmente, explicó que el modelo de desarrollo que impulsa México combina liderazgo público con inversión privada e innovación tecnológica. Mientras las instituciones públicas proporcionan planificación estratégica, regulación e infraestructura de largo plazo, el sector privado contribuye con capital, tecnología y capacidad para desarrollar proyectos, como parte de iniciativas como el Plan México.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales reiteró su compromiso de seguir impulsando un modelo de desarrollo que articule la protección ambiental, el crecimiento económico, la transición energética y el uso responsable de los recursos naturales, fortaleciendo la colaboración con el sector productivo nacional e internacional para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono en el país.
