México se consolida como un referente internacional en la promoción de una gestión del agua más justa y equitativa al ser sede del Segundo Día Internacional de la Justicia Hídrica, un encuentro global realizado en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), que reunió a comunidades, personas investigadoras, especialistas y autoridades de diversos países para fortalecer el acceso universal al agua potable segura y asequible como un derecho humano.
El evento buscó impulsar la cooperación entre distintos sectores y regiones del mundo para enfrentar las crecientes desigualdades en el acceso, uso y gobernanza del agua, en un contexto marcado por la crisis hídrica global y los efectos del cambio climático.
El agua como derecho humano y eje de justicia social
Durante la inauguración, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, subrayó que la justicia hídrica va más allá de la infraestructura o las cifras técnicas. “La justicia hídrica no se trata solo de números, sino de igualdad, dignidad y derechos. México está construyendo un nuevo modelo de gestión del agua que supere el enfoque extractivista, recupere nuestros ríos y coloque en el centro a las comunidades, especialmente a quienes históricamente han sido excluidas”, afirmó.
La titular de la Semarnat destacó que garantizar el acceso equitativo y sostenible al agua como derecho humano contribuye a reducir desigualdades, prevenir conflictos y fortalecer el tejido social. En este sentido, enfatizó que ninguna política pública será suficiente sin la participación activa de las comunidades y sin el diálogo entre ciencia, gobierno y saberes tradicionales. También compartió los avances en las reformas al marco legal del agua en México y los esfuerzos de restauración de ríos como pilares de una gestión hídrica más justa.
Ciencia, comunidad y cooperación internacional
Por su parte, Patricia Herrera Ascencio, directora general del IMTA, alertó sobre la actual bancarrota hídrica global, recientemente señalada por la ONU, donde la sobreexplotación de acuíferos y la degradación de ecosistemas han superado la capacidad de renovación de la naturaleza. Frente a este escenario, destacó el papel del IMTA en el desarrollo de soluciones científicas y técnicas que respondan a los desafíos actuales del agua, y señaló a la justicia hídrica como una línea de trabajo clave para los próximos años.

El encuentro puso énfasis en la articulación del conocimiento comunitario tradicional con la ciencia, así como en el intercambio de experiencias nacionales e internacionales orientadas a construir soluciones transformadoras frente a las desigualdades hídricas.
Un espacio de diálogo global
En el Segundo Día Internacional de la Justicia Hídrica participaron representantes diplomáticos, organismos de cooperación y especialistas de talla internacional, entre ellos el embajador de México en Australia, Ernesto Céspedes Oropeza; el embajador de Pakistán en México, Shozab Abbas; el representante de la Amexcid, José Luis Espinoza Navarrete; y Quentin Grafton, promotor de la iniciativa Justicia Hídrica para Todos y coordinador del Water Justice Hub, la Just Water Alliance y la Cátedra UNESCO en Economía y Gobernanza del Agua Transfronteriza.
El evento se llevó a cabo los días 26 y 27 de enero en el IMTA, con conferencias magistrales y presentaciones de experiencias comunitarias, nacionales e internacionales que resaltan la importancia de garantizar el derecho humano al agua y al saneamiento como base de la justicia hídrica.
