Un aditivo químico presente en los neumáticos de automóviles podría estar detrás de muertes masivas de salmón coho, una especie en peligro de extinción, en ríos y arroyos del noroeste del Pacífico. Un juez federal de Estados Unidos deberá decidir si esta contaminación viola la Ley de Especies en Peligro de Extinción, en un caso que podría sentar un precedente global.
La controversia pone el foco en una fuente de contaminación poco visible pero omnipresente: el desgaste de los neumáticos y la escorrentía urbana.
El origen del caso
Durante décadas, científicos y autoridades intentaron explicar por qué miles de salmones coho morían al regresar a los arroyos para desovar, especialmente después de fuertes lluvias. Antes de morir, los peces mostraban un comportamiento anómalo: nadaban en círculos, con la boca abierta, como si se asfixiaran.
Este fenómeno fue denominado síndrome de mortalidad por escorrentía urbana, ya que coincidía con el arrastre de contaminantes desde carreteras y zonas urbanas hacia los ríos.
En 2020, investigadores de la Universidad Estatal de Washington publicaron un estudio en la revista Science que identificó al presunto responsable: la 6PPD-quinona (6PPD-q), una sustancia altamente tóxica que se forma cuando el aditivo 6PPD —usado en neumáticos para evitar su degradación— reacciona con el ozono.
¿Qué es el 6PPD-q y por qué preocupa?
El 6PPD es un compuesto químico esencial para la durabilidad y seguridad de los neumáticos. Sin embargo, al oxidarse, se transforma en 6PPD-q, que puede ser arrastrado por la lluvia hacia ríos y arroyos.
Según los científicos, esta sustancia tiene efectos devastadores sobre especies de peces protegidas, en particular el salmón coho. El investigador Edward Kolodziej, coautor del estudio de Science, afirmó ante el tribunal que:
“Los neumáticos son la principal fuente de 6PPD-quinona en las vías fluviales”.
Incluso sostuvo que los neumáticos de un solo automóvil podrían generar suficiente 6PPD-q como para matar a más de 11 millones de salmones, una vez que el químico interactúa con el ozono.
Quiénes demandan y qué reclaman
El caso fue presentado por el Instituto de Recursos Pesqueros (IFR) y la Federación de Asociaciones de Pescadores de la Costa del Pacífico (PCFFA), con representación legal de la organización ambiental Earthjustice.
Los demandantes argumentan que el uso continuo del 6PPD en neumáticos perjudica al menos a 24 poblaciones de peces protegidas, afectando tanto a la biodiversidad como al sustento de las comunidades pesqueras.
“Se ha demostrado que el uso de 6PPD en neumáticos perjudica a las poblaciones vulnerables de salmón. La decisión sobre si esto debe continuar o no será competencia del tribunal”, declaró Glen Spain, asesor jurídico del IFR y la PCFFA.
Un debate científico abierto
No todos los expertos coinciden. Tiffany Thomas, científica de la consultora Exponent y testigo de la defensa, sostuvo que los estudios presentados se basan en condiciones de laboratorio y que los datos disponibles son “limitados y especulativos”.
Según su testimonio, el 6PPD-q podría degradarse rápidamente o reaccionar con otras sustancias antes de alcanzar los hábitats de los peces, lo que dificultaría predecir su presencia y concentración real en ríos y arroyos.
La postura de la industria del neumático
Las empresas fabricantes defienden el uso del 6PPD, argumentando que es clave para la seguridad vial, ya que previene el agrietamiento y la degradación de los neumáticos. Aseguran que no existe todavía una alternativa viable que cumpla con los estándares de seguridad.
En un comunicado, su portavoz afirmó que la industria colabora con las autoridades regulatorias para encontrar sustitutos, pero advirtió que cualquier cambio debe garantizar la seguridad de los conductores.
Más allá del caso
La decisión del tribunal podría tener implicaciones que van mucho más allá de Estados Unidos. De confirmarse el daño ambiental, el caso abriría un debate global sobre contaminantes emergentes, regulación de productos cotidianos y la necesidad de repensar materiales aparentemente inofensivos.
La historia del 6PPD-q recuerda que la contaminación no siempre es visible, y que incluso objetos tan comunes como los neumáticos pueden tener impactos profundos en los ecosistemas y en especies ya vulnerables.
