Planes de apoyo y tope a la electricidad de energéticos fósiles, en la UE

Escrito por verdes |
Mientras que los miembros de la Unión Europea (EU) luchan por la creación de un […]

Mientras que los miembros de la Unión Europea (EU) luchan por la creación de un bloque en común para reducir los precios del gas y la electricidad en las reuniones en Bruselas, Bélgica, los alemanes están en la búsqueda de un paquete de préstamos masivos para ayudar a su economía a resistir la crisis energética, lo cual ha aumentando las tensiones en la región.
El plan de 200 mil millones de euros anunciado la semana pasada por Berlín, fue calificado por el canciller Olaf Scholz como un doble boom ka-boom que ayudará a las familias más pobres de su país y a la industria a pagar facturas de energía cada vez más altas en este invierno.
Este plan fue presentado en la capital alemana como un escudo protector para la industria y los hogares, el cual se financiará a través de nuevos préstamos y se canalizará por medio del Fondo de Estabilización Económica, reactivado por medio de una instalación extrapresupuestaria creada en el 2020 para ayudar a las empresas a sobrevivir al Covid 19.
Sin embargo, esta noticia provocó una violenta reacción entre los ministros de energía, justo en vísperas de una reunión de emergencia en Bruselas. Varios diplomáticos europeos argumentaron que el uso fiscal de Berlín, se contrapone los planes de otros gobiernos de la zona que luchan para financiar el apoyo para hacer frente a la crisis energética, lo que choca con los esfuerzos de una respuesta unificada de la Unión Europea contra la ofensiva Rusa luego de detener sus exportaciones de gas.
Acuerdo para reducir precios de energéticos
Los ministros acordaron el viernes pasado tres propuestas para la reducción de los precios de la electricidad para el consumo en el hogar como para el sector industrial, incluyendo la reducción obligatoria del 5 por ciento en el consumo máximo de electricidad, un impuesto extraordinario a las empresas que consumen combustibles fósiles y un tope de 180 €/MWh del precio de la electricidad generada por fuentes no renovables.
Sin embargo, tras horas de negociaciones no hubo acuerdos sobre el tope del precio del gas, aun pese a los temores que debido al aumento de la demanda se pueda desviar el gas que la UE necesita a otras regiones que paguen más por él.
“Frente a las amenazas comunes de nuestro tiempo, no podemos dividirnos según el espacio en nuestros presupuestos nacionales.” Advirtió Mario Draghi, primer ministro italiano saliente, después del anuncio que diera Alemania con relación a su acciones para garantizar los energéticos a su población.
Por su parte, Robert Habeck, ministro de Economía de Alemania, defendió el plan de Berlín en la reunión de Bruselas, diciendo que estaba en línea con la necesidad de solidaridad europea. Añadió que otros estados miembros ya habían realizado importantes intervenciones para reducir sus costos de energía.