SF6, un gas de efecto invernadero más potente que el CO2

Verónica Alcántara

Escrito por Verónica Alcántara |

Entre los gases de efecto invernadero (GEI) el que más atención ha atraído es el […]

La contribución del SF6 al efecto invernadero es más de 24.000 veces mayor que la del CO2.

Entre los gases de efecto invernadero (GEI) el que más atención ha atraído es el CO2 por su abundante presencia en la atmósfera. Pero, el SF6 o hexafloruro de azufre tiene un potencial de calentamiento global 24 mil veces mayor.

El Programa Conjunto del Massachusetts Institute of Technology (MIT) sobre Ciencia y Política del Cambio Global junto con universidades chinas determinó las emisiones totales de SF6 de China. El resultado fue que entre 2011 y 2021, estas se duplicaron al pasar de 2.6 gigagramos (Gg) a 5.1 Gg en el periodo.

En 2011, China contribuía con 34 por ciento de las emisiones globales de SF6, pero en 2021 fue el principal emisor de este potente gas. La razón de este incremento es que el SF6 se utiliza principalmente en instalaciones eléctricas de alto voltaje en redes eléctricas. Y en la última década, el crecimiento económico y poblacional de China llevó a una mayor demanda de energía eléctrica.

Acciones urgentes

“La adopción de prácticas de mantenimiento que minimicen las tasas de fuga de SF6, o el uso de equipos libres de SF6, o sustitutos en la red eléctrica beneficiará la mitigación de los gases de efecto invernadero en China”, dijo Minde An, autor principal del estudio, en un comunicado del MIT.

El problema de las emisiones de SF6, adem potencial de calentamiento global, es un gas que dura más de mil años en la atmósfera. Incluso, Ronald Prinn, coautor del estudio, alertó que cualquier aumento de este gas en este siglo alterará el equilibrio entre la energía entrante del sol y la energía saliente de la Tierra (presupuesto radiactivo).

“Por eso es imperativo que China y todas las demás naciones tomen medidas inmediatas para reducir y, en última instancia, eliminar, sus emisiones de SF6”, dijo Prinn.

El estudio se realizó mediante observaciones atmosféricas recopiladas desde nueve estaciones dentro de una red china. Se incluyó la red del Experimento Avanzado Global de Gases Atmosféricos (AGAGE).