En un contexto marcado por la creciente crisis de contaminación plástica a nivel global, una parte del problema continúa pasando desapercibida: las tapas de vasos desechables. Frente a este escenario, y con el respaldo de la aceleradora de startups Zero by Fifty, surge The Good Cup, empresa creadora de vasos portátiles innovadores y 100 por ciento biodegradables, que busca transformar la industria del packaging sostenible.
La iniciativa de The Good Cup plantea una solución concreta y funcional: vasos portátiles con un diseño que elimina por completo la necesidad de tapas de plástico. Se trata de una propuesta pionera dentro del sector, impulsada por un compromiso claro con la sostenibilidad ambiental y la reducción de residuos de un solo uso.
A esta colaboración estratégica se suma la agencia creativa Raval, cuyo objetivo es fortalecer el mensaje y contribuir a un cambio de hábitos de consumo a escala global, a través de campañas de concientización que conecten a empresas y consumidores con alternativas más responsables.
Las tapas de plástico, debido a su tamaño y ligereza, se han convertido en contaminantes de larga distancia. Flotan, se desplazan con facilidad y persisten en el medio ambiente durante largos periodos. De acuerdo con estimaciones, una sola tapa puede tardar hasta 400 años en descomponerse, lo que implica que prácticamente todas las tapas utilizadas hasta hoy siguen existiendo en algún punto del planeta.
El problema se agrava si se considera que el consumo global anual de vasos y tapas desechables asciende a aproximadamente 800 mil millones de unidades, cerca de 100 por persona. A esto se suma el ingreso de alrededor de 8 millones de toneladas de plástico a los océanos cada año, una cifra que refuerza la urgencia de implementar soluciones desde distintos sectores.

Como muestra de que las acciones locales también generan impacto, The Good Cup ha encontrado en las pequeñas cafeterías aliados estratégicos. Estos establecimientos han comenzado a adoptar sus vasos portátiles, incorporando alternativas sostenibles en su operación diaria. Con ello, no solo reducen de manera significativa su huella plástica, sino que también informan y sensibilizan a sus clientes, contribuyendo a establecer nuevos estándares de sostenibilidad en la industria de alimentos y bebidas para llevar, con miras a 2026.
Este enfoque de economía circular se ve fortalecido por el acompañamiento de Zero by Fifty, aceleradora comprometida con impulsar proyectos que apunten a un futuro con cero residuos para 2050. Su labor demuestra que la transición hacia modelos más sostenibles es viable cuando la innovación se articula con la acción empresarial y comunitaria.
“Todo el equipo de The Good Cup, junto a Zero by Fifty y Raval, estamos trabajando en una campaña global de concientización rumbo a 2026, diseñada para inspirar a la sociedad hacia un futuro sin tapas”, señaló Andrés Kiger, socio de Zero by Fifty.
La propuesta de The Good Cup se suma así a los esfuerzos por reducir la contaminación plástica desde el diseño y el consumo, evidenciando que las soluciones estructurales pueden comenzar con cambios aparentemente pequeños, pero de alto impacto.
