México enfrenta uno de los mayores retos en materia alimentaria y sostenibilidad: cada año se desperdician entre 20 y 30 millones de toneladas de alimentos, mientras más de 44 millones de personas presentan dificultades para acceder a una alimentación adecuada.
Frente a este panorama, representantes de gobierno, empresas, academia, organismos internacionales y sociedad civil participaron en el foro “Pérdida y desperdicio de alimentos: de la conciencia a la acción”, impulsado por Tetra Pak, Deloitte y Pacto por la Comida.
Durante el encuentro, los participantes coincidieron en la necesidad de construir una línea base nacional para medir la pérdida y desperdicio de alimentos (PDA), mediante indicadores homologados, metas medibles y colaboración multisectorial que permita fortalecer políticas públicas y acelerar soluciones rumbo a 2030.
Actualmente, México pierde cerca de 30 por ciento de su producción nacional de alimentos, lo que representa un impacto económico estimado en 2.5 por ciento del PIB. Sin embargo, uno de los principales desafíos es que el país aún carece de un sistema nacional integral de medición de la PDA.
“Lo que no se mide no se puede gestionar” fue uno de los consensos centrales del foro, donde especialistas señalaron que la falta de métricas limita la implementación de estrategias coordinadas y el desarrollo de soluciones escalables.
Miguel Millán, Socio Director General México en Deloitte Spanish Latin America, destacó que la pérdida y desperdicio de alimentos no solo representa un problema ambiental, sino también una tensión estructural relacionada con consumo, recursos y equidad social.
El primer panel del foro, moderado por Zerene Kahan, directora de Asuntos Corporativos de Tetra Pak México y presidenta de Pacto por la Comida, reunió a representantes internacionales para analizar experiencias y modelos aplicados en otros países.
Los especialistas coincidieron en que las naciones con mayores avances comparten tres factores clave: marcos regulatorios claros, colaboración público-privada y metas medibles.

En este contexto, representantes del gobierno federal señalaron que México ya cuenta con avances importantes, como la Ley de Economía Circular y la Ley de Alimentación Adecuada y Sostenible, aunque reconocieron que el siguiente paso será fortalecer la coordinación institucional y establecer mecanismos claros de implementación.
Durante el encuentro también se presentaron proyectos impulsados por empresas y organizaciones que ya generan resultados para optimizar el aprovechamiento de alimentos y reducir pérdidas. Sin embargo, los participantes señalaron que muchos de estos modelos aún enfrentan barreras relacionadas con financiamiento, escalabilidad y vinculación con política pública.
Claudia Sánchez, directora de Pacto por la Comida, afirmó que México tiene una gran oportunidad para convertir este problema en acciones concretas que beneficien al país mediante alianzas y trabajo colaborativo.
Por su parte, Tetra Pak destacó el papel de la innovación y la tecnología para fortalecer cadenas alimentarias más eficientes, a través de soluciones de procesamiento y envasado que ayudan a extender la vida útil de los alimentos y reducir pérdidas durante la producción y distribución.
“Reducir la pérdida y desperdicio de alimentos no es solo un reto, es una oportunidad para transformar la manera en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos”, señaló Zerene Kahan, directora de Asuntos Corporativos de Tetra Pak México.
Los organizadores coincidieron en que avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles requerirá fortalecer cuatro elementos clave: política pública, innovación, financiamiento y alianzas multisectoriales.
