El cambio climático aumenta los incendios forestales

Escrito por verdes |
El lunes 22 de noviembre, un incendio forestal de grandes proporciones se desató en las […]

El lunes 22 de noviembre, un incendio forestal de grandes proporciones se desató en las colinas cercanas a Aguanga, un pequeño poblado al sureste de Los Ángeles, California. El fuego, avivado por los fuertes vientos de Santa Ana, consumió más de 10,000 hectáreas de terreno y obligó a la evacuación de unas 4,000 personas que vivían en la zona.
Ante la amenaza inminente, las autoridades ordenaron la evacuación obligatoria de los residentes de Aguanga y de otras comunidades cercanas, como Anza, Sage y Pinyon Pines.
El miércoles 24, el panorama empezó a mejorar gracias a un cambio en las condiciones meteorológicas. Los vientos de Santa Ana disminuyeron su intensidad y la humedad relativa aumentó. Esto permitió que los bomberos lograran contener el fuego en un 25 por ciento y que algunas zonas fueran declaradas seguras para el regreso de los evacuados. Al final se reportaron al menos dos víctimas mortales y varios heridos a causa del fuego. Las autoridades estimaron que el incendio había destruido unas 50 estructuras, entre casas, graneros y cobertizos y había dañado otras 20.
El incendio de Highland es uno de los más grandes y destructivos que ha afectado al sur de California en los últimos años. Su origen, señalan los expertos, está relacionado con el cambio climático y advierten que este tipo de fenómenos seguirán ocurriendo con mayor frecuencia e intensidad si no se toman medidas urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Mayor devastación
Según un informe de la Organización Meteorológica Mundial, más de 100 estudios publicados desde 2013 muestran un fuerte consenso de que el cambio climático promueve las condiciones meteorológicas de las que dependen los incendios forestales, aumentando su probabilidad.
Los países más afectados por los incendios forestales varían de año en año y dependen de muchos factores, como la ubicación geográfica, el clima, la densidad de la población y la política de prevención de incendios forestales. Según un informe de la Comisión Europea, España fue el país más afectado por los incendios forestales en 2022, con un total de 315,705 hectáreas quemadas. Otros países que también se vieron afectados fueron Rumania (162,518 hectáreas), Portugal (112,063 hectáreas), Bosnia y Herzegovina (76,473 hectáreas) y Francia (74,654 hectáreas).
Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con sede en Nairobi, prevé que la crisis climática y el cambio en el uso de la tierra harán que los incendios forestales sean más frecuentes e intensos, con un incremento global de incendios extremos de hasta el 14 por ciento para 2030, el 30 por ciento para fines de 2050 y el 50 por ciento para finalesdel siglo.
“Los rayos y los descuidos humanos siempre han causado incendios descontrolados, pero el cambio climático antropogénico, los cambios de los usos de la tierra y la mala gestión de los terrenos y bosques hacen que los incendios forestales encuentren con más frecuencia las condiciones propicias para ser destructivos”, indica el estudio, elaborado por el centro medioambiental noruego GRID-Arendal.
Los expertos del PNUMA aconsejaron a los gobiernos invertir en la planificación, prevención y recuperación de los incendios forestales, en vez de centrarse únicamente en apagarlos. En la actualidad, los programas de prevención sólo reciben alrededor del 0.2 por ciento del presupuesto total invertido para gestionar los incendios forestales.