El Ártico podría quedarse sin hielo en 2050, aún reduciendo las emisiones de GEI

Escrito por verdes |
¿Sabías que el Ártico podría quedarse sin hielo en los próximos años? Según un estudio […]

¿Sabías que el Ártico podría quedarse sin hielo en los próximos años? Según un estudio publicado en la revista Nature Communications, el océano Ártico podría perder todo su hielo durante el mes de septiembre entre 2030 y 2050, incluso si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero . Esto tendría graves consecuencias para el clima, la biodiversidad y las poblaciones humanas que dependen de este ecosistema.
El estudio se basó en las observaciones de los satélites de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA) desde el siglo pasado y en un sofisticado modelo climático que simuló el comportamiento del hielo marino bajo diferentes escenarios de emisión. Los resultados mostraron que el hielo del Ártico ha venido disminuyendo a un ritmo del 12.6 por ciento cada década desde 1980 y que la variabilidad climática natural no puede explicar este fenómeno. Por el contrario, la actividad humana es la principal responsable del calentamiento global que está derritiendo el casquete polar.
El hielo marino es una capa de agua congelada que flota sobre el océano y que cubre una gran parte del Ártico durante el invierno. En verano, debido al aumento de la temperatura, parte de este hielo se funde y deja al descubierto el agua, que absorbe más calor del sol y acelera el deshielo. Este proceso se conoce como retroalimentación positiva y es uno de los mecanismos que amplifican el cambio climático.
El hielo marino tiene una gran importancia ecológica y climática. Por un lado, sirve de hábitat y refugio para muchas especies animales y vegetales, como osos polares, focas, pingüinos, algas y plancton. Por otro lado, actúa como un regulador térmico al reflejar parte de la radiación solar que llega a la Tierra y al aislar el océano del aire frío. Además, influye en la circulación oceánica y atmosférica al modificar la salinidad y la densidad del agua.
La pérdida del hielo marino tendrá efectos devastadores para el planeta. Algunos de ellos son: El aumento del nivel del mar por la fusión de los glaciares continentales que se apoyan en el hielo marino. El incremento de la temperatura global por la disminución del albedo (la capacidad de reflejar la luz) del Ártico.
La alteración de los patrones climáticos regionales y globales por el cambio en la distribución del calor y la humedad. La reducción de la biodiversidad y la extinción de especies adaptadas al frío. Así como el impacto socioeconómico y cultural para las comunidades indígenas que viven del hielo marino.
Ante este escenario, los científicos advierten de la urgencia de tomar medidas para mitigar el cambio climático y adaptarse a sus consecuencias. Según el coautor del estudio, Seung-Ki Min, “podemos evitar un Ártico sin hielo en verano si logramos reducir las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) de manera más agresiva, como en la ruta alternativa de calentamiento de 1.5º”. Sin embargo, esta meta parece cada vez más lejana, ya que según varios informes, el límite de 1.5º podría superarse en menos de cinco años.
El Ártico es uno de los lugares más vulnerables y sensibles al cambio climático. Su deshielo es una señal de alarma que nos muestra que estamos ante una crisis ambiental sin precedentes. Es necesario actuar con responsabilidad y solidaridad para proteger este tesoro natural que nos pertenece a todos.