Hune, la compañía basada en la economía circular

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Dino Zweig es CEO y fundador de la empresa Hune, un prometedor proyecto de economía […]

Hune

Dino Zweig es CEO y fundador de la empresa Hune, un prometedor proyecto de economía circular que desde el 2015 aprovecha los desechos electrónicos para crear productos nuevos, contribuyendo al beneficio social y ecológico del planeta.

Como otros tantos emprendedores, Dino Zweig es podríamos decir, un nómada digital, comenzó a trabajar desde muy joven, lo que pronto lo llevo a fundar su primera empresa dedicada a la comercialización de insumos electrónicos provenientes de China.

En poco tiempo, tenía digámoslo así, la vida resuelta, su compañía comercializadora exportaba a varios países y había crecido como espuma. En ese momento, Dino hizo pare en lo que era su vida profesional y personal, por lo que decidió dejar los controles de la empresa en uno de sus socios para lanzarse por una travesía por distintos países de Asia y Medio Oriente que lo llevaron a reconectarse consigo mismo y a encontrar un propósito de vida.

Entendí que existía una forma de vivir más allá de las comodidades y comprendí que el dinero tenía una utilidad más loable que sólo comprar lujos, comenta en entrevista con Las Empresas Verdes. Fue en ese proceso que Dino visualizó Hune, una empresa con propósito social y ambiental.

La cultura del reciclaje

La economía circular busca redefinir el desarrollo industrial con énfasis en los beneficios para toda la sociedad. De acuerdo con la Fundación Hellen Macarthur, es una alternativa que busca disociar la actividad económica del consumo de recursos finitos y eliminar los residuos del sistema desde el diseño. Respaldada por una transición a fuentes renovables de energía, el modo circular crea capital económico, natural, y social, basado en tres principios: Eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso y regenerar sistemas naturales.

Dino Zweig menciona que Hune “fue creada con dos propósitos: reciclar desechos electrónicos para generar un proyecto sustentable donde se da apoyo a las comunidades, además de reunir un grupo importante de personas de distintas regiones del mundo.”

Hune nació debido a la experiencia obtenida dentro del trabajo que anteriormente habían desarrollado sus fundadores, donde aprendieron sobre la producción y venta de accesorios electrónicos para marcas importantes del sector y este conocimiento los llevó a entender el mercado de la tecnología y cómo funciona. Así identificaron claramente el ciclo de vida de estos productos, su distribución y demanda, analizando también su impacto ambiental y social.

“Al estar tantos años en esto, comenzamos a tener varias preguntas para determinar si existía una manera de hacer las cosas mejor.” Aseguró Dino Zweig.

De una idea a una realidad

La compañía comenzó en el 2008 a desarrollar productos tecnológicos maquilados en China, pero fue en el 2015 donde dieron un giro para manufacturar los mismos productos a partir de desechos electrónicos y crear así una compañía con un enfoque social y ecológico.

Hoy día Hune fabrica audífonos manos libres, power bank, bocinas inalámbricas, cargadores inalámbricos, cable USB, cable USB 3 en 1 y cargadores de pares, los cuales aseguran que en su fabricación se logra reducir en emisiones de CO2 al medio ambiente hasta en un 94 por ciento en comparación a otros productos similares elaborados de forma convencional.

Agustina Caravento, quien es Proyect Manager de la empresa, reafirma la idea anterior al explicar que como parte de su estrategia de negocio se trabaja con la metodología design eco ability, que engloba el eco-diseño, el diseño social y el diseño circular, por lo que utilizan materiales reciclados para fabricar artículos eléctricos y electrónicos con la misma calidad que aquellos que emplearon materiales vírgenes.

“Nosotros a cada uno de los productos lo pensamos de forma circular como un ciclo de vida, -asegura la entrevistada-, entonces, en cada una de estas etapas lo que hacemos es analizar los problemas que encontramos y luego abordamos las soluciones bajo las tres perspectivas: el eco diseño, diseño social y diseño circular, por ejemplo nosotros en la etapa de materias primas utilizamos plástico reciclado.”

De acuerdo con los ejecutivos de Hune, se ha comprobado que el 80 por ciento de la huella ambiental de los productos se puede prevenir desde su diseño, por eso, la empresa prioriza el ecodiseño para asegurarse que el impacto sea lo menor posible durante todo su ciclo de vida.

Impulso al e-waste

Como parte de su trabajo para hacerse de material post consumo con lo cual fabricar sus productos, impulsan el trabajo de reciclado de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) o conocido internacionalmente como Waste Electrical and Electronic Equipment (WEEE). 

Estos desechos o basura se generan a partir del fin de la vida útil de los productos electrónicos o eléctricos. De acuerdo con Hune, estos residuos son los de mayor crecimiento a escala mundial, los cuales son altamente contaminantes al no reciclarse adecuadamente. Solo en México se producen anualmente 122o Kilotoneladas (mil toneladas)  de residuos electrónicos, de los cuales solo se gestiona el 3 por ciento de forma correcta. 

Hune en conjunto con la empresa Recicla Electrónicos México (REMSA), apoyados en el programa JER, consiguen el material de desecho por medio del servicio de recolección, por lo que van directamente al domicilio donde se encuentra el material sin costo para quienes entregan sus equipos en desuso. También cuentan con 60 centros de acopio para quienes prefieran ir a depositarlos en un contenededor exclusivo para ese fin.

Jóvenes galardonados 

El trabajo de Hune ha sido reconocido con el premio Tech For Good, entregado en el marco de los Premios Verdes 2022, certamen iberoamericano que reconoce a las empresas sociales y ambientales de la región. El galardón se lo dieron junto con AT&T, y le permitirá acceder cursos y talleres que les ayudarán a mejorar su estrategia de negocio.

El evento tuvo lugar del 14 al 16 de abril en las ciudades de Miami, Estados Unidos y Guayaquil, Ecuador. Participaron 2,500 empresas con proyectos ambientales y sociales de 28 países iberoamericanos. Durante el certamen fueron seleccionados 500 proyectos, para dejar solo 3 finalistas en cada una de las 21 categorías. 

Para concluir, es importante resaltar que en la república mexicana cada año se generan más de 1.1 millones de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos, de los cuales el 6 por ciento  cuentan con materiales pesados que son altamente contaminantes, junto con ellos también se encuentran en los depósitos baterías y plásticos con retardantes de flama que pueden provocar graves daños a la salud y al medio ambiente.

Por otra parte, los artículos electrónicos contienen, oro, plata, cobre y platino, entre otros materiales de gran valor comercial. De acuerdo con información del gobierno de México, en el 2019 se reciclaron 17.4 por ciento de los desechos electrónicos en el mundo, por lo que el resto, que representan 57 mil millones de dólares, fueron quemados, esta cifra es superior al Producto Interno Bruto de varios países en desarrollo.