Ocho estudiantes mexicanos de nivel medio superior están llevando la ingeniería automotriz del salón de clases a una competencia internacional. Se trata de la escudería Afatos, integrada por alumnos de Instituto Ibero, quienes desarrollaron un auto a escala para participar en STEM Racing, iniciativa global respaldada por la Fórmula 1.
El proyecto marca un hito para la institución educativa al convertirse en su primera escudería formal, con el objetivo de impulsar el talento joven en áreas relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Durante varios meses, los estudiantes trabajaron en el diseño, manufactura y pruebas del vehículo, enfrentando desafíos vinculados con ingeniería, aerodinámica, estabilidad, gestión de recursos, negociación con patrocinadores y desarrollo de marca.
“STEM Racing es un proyecto integral que permite a los estudiantes aplicar en la vida real lo que aprenden en el aula, al mismo tiempo que desarrollan habilidades técnicas, de comunicación y de gestión”, señaló Héctor Salvador Sigüenza Escamilla.
Además del componente técnico, el proyecto permitió a los jóvenes comprender la importancia de la seguridad desde la etapa de diseño, integrando principios relacionados con resistencia de materiales, control del movimiento y estabilidad, aspectos fundamentales en la industria automotriz.

En este contexto, Quálitas participa como aliado estratégico del proyecto, impulsando el desarrollo del talento joven y promoviendo una cultura de prevención y seguridad vial.
“En Quálitas creemos que la innovación y la velocidad siempre deben ir acompañadas de responsabilidad”, destacó Jessica Flores.
El respaldo de la aseguradora también permitió fortalecer la infraestructura del proyecto mediante la adquisición de una pista de pruebas especializada para mejorar el desempeño de los prototipos.
Más allá de la competencia, STEM Racing fomenta habilidades como trabajo en equipo, resiliencia y toma de decisiones bajo presión, preparando a las nuevas generaciones para los retos de industrias altamente especializadas.
Con iniciativas como esta, jóvenes mexicanos comienzan a posicionarse en escenarios internacionales vinculados con innovación, ingeniería y desarrollo tecnológico.
