La industria cementera enfrenta uno de sus mayores desafíos en materia ambiental: mantener su capacidad productiva mientras reduce los impactos asociados al uso de recursos, las emisiones y la gestión de residuos. En este contexto, Cementos Moctezuma obtuvo el Certificado de Industria Limpia para su Planta Tepetzingo, Morelos, otorgado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
El reconocimiento corresponde al Nivel de Desempeño Ambiental 1, resultado de un proceso de auditoría integral voluntaria que incluyó evaluaciones de campo y revisión documental. De acuerdo con la empresa, la planta acreditó el cumplimiento de la legislación ambiental federal y local, además de implementar prácticas que van más allá de los requerimientos regulatorios.
La evaluación puso especial atención en cinco frentes: emisiones atmosféricas, gestión del agua, manejo de residuos, biodiversidad y atención de riesgos y emergencias.
En materia de calidad del aire, Tepetzingo realiza mediciones de emisiones con una frecuencia superior a la establecida por la normativa y ha actualizado sus sistemas de monitoreo. En cuanto al agua, la planta incorporó los cambios derivados de la NOM-001-SEMARNAT-2021, utiliza sistemas de telemetría para mejorar el seguimiento del recurso y aprovecha agua tratada para el riego de áreas verdes.
El manejo de residuos también fue reconocido durante la auditoría, particularmente por sus sistemas de control, las condiciones de sus almacenes y los avances relacionados con el uso de combustibles alternos.
Otro de los componentes evaluados fue la biodiversidad. La planta ha avanzado en la restauración de canteras y desarrolla estudios para establecer futuros planes de conservación, con acompañamiento técnico de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
A ello se suma la gestión de riesgos, respaldada por un Programa Interno de Protección Civil que contempla escenarios de riesgo y mecanismos de respuesta ante posibles emergencias.
“En Moctezuma hemos consolidado un compromiso inquebrantable con el cuidado del medio ambiente. Nuestras operaciones están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y con nuestro Roadmap 2030”, afirmó José María Barroso, director general de Moctezuma.
Una certificación con impacto operativo
Más allá del reconocimiento ambiental, la certificación representa para la compañía una herramienta para fortalecer la eficiencia de sus procesos, optimizar el uso de recursos y reducir riesgos ambientales y operativos.
También representa un elemento de confianza frente a las comunidades y otros grupos de interés, al tratarse de un proceso voluntario que permite evaluar de manera integral el desempeño ambiental de una instalación industrial.
Para Moctezuma, el siguiente desafío será llevar este estándar al resto de sus operaciones. La compañía plantea como objetivo que todas sus plantas obtengan el Certificado de Industria Limpia y mantengan una evolución constante en sus indicadores ambientales.
En un sector donde la gestión de emisiones, agua, residuos y territorio es cada vez más determinante, el caso de Tepetzingo muestra cómo la sostenibilidad puede integrarse a la operación industrial no solo como una obligación regulatoria, sino como parte de una estrategia de competitividad y permanencia de largo plazo.
