Cada año, México desecha entre 30 y 40 millones de llantas, de las cuales solo entre 4 por ciento y 10 por ciento reciben un manejo adecuado. Frente a este desafío, Cementos Moctezuma impulsa en Morelos un modelo de economía circular que busca convertir los neumáticos en desuso en un recurso aprovechable para la industria.
A cuatro meses del inicio de operaciones del Centro Estatal de Economía Circular para la transformación de llantas (CEEC), más de 90 mil neumáticos han sido recolectados y transformados en combustible alterno para la industria cementera.
De acuerdo con la compañía, este aprovechamiento ha permitido evitar la liberación de más de 1,500 toneladas de CO₂ a la atmósfera.
De residuo a combustible alterno
El proyecto se desarrolla mediante una alianza entre Moctezuma y el Gobierno de Morelos, con la participación de 13 municipios.
A través del CEEC, las llantas abandonadas en barrancas, carreteras y tiraderos son recolectadas y trasladadas para su procesamiento. Posteriormente, el material obtenido es utilizado como combustible alterno en la producción de cemento.
El objetivo es reducir la disposición inadecuada de estos residuos y disminuir progresivamente el uso de combustibles fósiles en los procesos industriales.
La iniciativa también busca convertirse en un modelo replicable en otras entidades del país, al demostrar cómo la colaboración entre empresas, gobiernos y municipios puede generar soluciones para residuos de alto impacto ambiental.
Una problemática de millones de neumáticos
El manejo de llantas representa uno de los retos pendientes para la gestión de residuos en México.
Cada año se desechan entre 30 y 40 millones de neumáticos, equivalentes a cerca de 50 llantas por minuto. De acuerdo con los datos proporcionados por Moctezuma, entre 90 por ciento y 96 por ciento no son reciclados o procesados adecuadamente.
Cuando terminan abandonados en espacios públicos, tiraderos o cuerpos de agua, pueden contribuir a la contaminación del suelo y del agua. Además, su acumulación puede generar condiciones propicias para la proliferación de fauna nociva.
Frente a este escenario, el CEEC plantea una alternativa basada en la recuperación y valorización del residuo.
Gobierno y empresas suman esfuerzos
La relevancia del proyecto fue reconocida durante una visita al CEEC y a la planta de Moctezuma en Tepetzingo, Morelos, realizada por Alicia Bárcena Ibarra, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y Margarita González Saravia, gobernadora de Morelos.
Durante el recorrido conocieron el proceso mediante el cual los neumáticos son aprovechados como combustible alterno.
“Aquí hay un ejemplo concreto de cómo se puede trabajar con la empresa privada y con la articulación de los municipios. Este es un ejemplo fantástico de colaboración con Moctezuma, el gobierno del estado y los presidentes municipales”, destacó Alicia Bárcena.
La participación de los municipios resulta clave para ampliar el acopio y evitar que las llantas terminen en sitios de disposición inadecuada.
Una oportunidad para avanzar hacia la economía circular
Para Moctezuma, los resultados del CEEC muestran que la economía circular puede traducirse en acciones concretas dentro de los procesos industriales: más residuos recuperados, menor disposición inadecuada, reducción del consumo de combustibles fósiles y disminución de emisiones.
Maribel Leyte Jiménez, directora de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Mejora Continua en Moctezuma, llamó a empresas, organizaciones y ciudadanía a participar en el acopio y entrega de llantas en desuso en el centro.
“Es una oportunidad que tenemos como industria y como ciudadanía para generar un impacto real a través de la transformación de residuos en recursos que pueden reincorporarse a un proceso productivo. Eso es economía circular en acción”.
El CEEC busca ampliar su alcance
El Centro Estatal de Economía Circular, ubicado en Jiutepec, Morelos, requirió una inversión de 30 millones de pesos y cuenta con capacidad para procesar hasta 36 mil toneladas de neumáticos al año.
Actualmente, se contempla ampliar la participación de más municipios del estado para incrementar la recuperación de llantas y fortalecer el alcance de la iniciativa.
Con cuatro meses de operación y más de 90 mil neumáticos aprovechados, el proyecto plantea una ruta para enfrentar uno de los problemas de residuos más visibles del país: convertir un desecho difícil de manejar en un insumo que puede reincorporarse a un proceso productivo.
El reto ahora será ampliar la participación ciudadana, municipal y empresarial para que este modelo de economía circular pueda escalar y replicarse en otras regiones de México.
