A pesar del crecimiento acelerado de la economía digital, México aún enfrenta una importante brecha de género en la industria de Tecnologías de la Información (TI). La limitada participación femenina en el sector no solo refleja un desafío en materia de equidad, sino también un obstáculo para la innovación y la competitividad del país.
De acuerdo con datos de la consultora Select, en el ecosistema tecnológico mexicano laboran dos hombres por cada mujer, una disparidad que evidencia el rezago en la incorporación de talento femenino en áreas clave para el desarrollo digital.
Al mismo tiempo, el país enfrenta una creciente escasez de especialistas. La consultora estima que México presenta un déficit de alrededor de 1.6 millones de profesionales digitales calificados, lo que convierte a la inclusión de más mujeres en carreras tecnológicas en una estrategia clave para fortalecer la competitividad.
La desigualdad también se manifiesta en el acceso a puestos de liderazgo. Un estudio de KPMG señala que 44 por ciento del talento femenino identifica la discriminación —expresada en estereotipos, sesgos inconscientes y microagresiones— como el principal obstáculo para alcanzar posiciones de alta dirección.
En contraste, algunas empresas del sector han comenzado a impulsar modelos más inclusivos. En Praxis, organización pionera en transferencias interbancarias mediante SPEI y proyectos de transformación digital, las mujeres representan 48 por ciento de los cargos directivos y 43 por ciento de los miembros del consejo de administración.
Además, 19 por ciento de las posiciones en TI dentro de la compañía están ocupadas por mujeres, mientras que 34 por ciento de la plantilla total corresponde a talento femenino. Estos esfuerzos le han permitido obtener reconocimientos como Súper Empresas para Mujeres y cumplir con la NOM‑025‑STPS‑2015.
La brecha de género en áreas tecnológicas también se refleja desde la formación profesional. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, solo 28 por ciento de los profesionistas en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) en México son mujeres.

Para Elsa Ramírez, la clave está en generar referentes que inspiren a nuevas generaciones.
“El reto de hoy para las mujeres es derribar barreras y descubrir todo el potencial de las carreras STEM. Cada historia de éxito construye referentes que motivan a las futuras generaciones a soñar en grande”, señaló.
El desafío se vuelve aún más relevante ante la rápida adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, que está transformando los perfiles laborales del sector TI. Si bien estos cambios implican la necesidad de capacitación constante para adaptarse a nuevas herramientas y modelos de negocio, también abren la posibilidad de utilizar tecnologías avanzadas para identificar brechas de género y generar diagnósticos en tiempo real que ayuden a reducirlas.
Para Beatriz Perea, ampliar la participación femenina en el sector es fundamental para el desarrollo del país.
“La limitada participación de mujeres en tecnologías de la información en México representa un reto para la innovación y la competitividad”, afirmó.
Frente a este escenario, empresas como Praxis impulsan iniciativas enfocadas en la igualdad de oportunidades, políticas corporativas con perspectiva de género y programas de capacitación en tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, con el objetivo de convertirse en un referente de inclusión dentro de la industria tecnológica mexicana.
La transformación digital avanza con rapidez, pero cerrar la brecha de género en el sector TI sigue siendo una deuda pendiente para construir un futuro tecnológico más innovador, competitivo e incluyente.
