¿Ganado bovino o deforestar la Amazonia?

Escrito por verdes |
Los dividendos obtenidos por la producción de carne bovina en Brasil están poniendo en jaque […]

Los dividendos obtenidos por la producción de carne bovina en Brasil están poniendo en jaque la preservación de la Amazonia, debido a que está siendo deforestada para convertirla en zonas ganaderas, incluso, a pesar de ir en contra de acuerdos internacionales firmados para conservar esta área natural.
Lo anterior ha implicado un retroceso, pues en los últimos años se habían ganado múltiples batallas. Por ejemplo, debido a que se estaba afectando la selva tropical del país, durante el mandato del expresidente Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, las principales cadenas de tiendas de autoservicio alemanas retiraron la carne de vaca procedente de este territorio sudamericano. En su momento, dijeron que deseaban asumir parte de la responsabilidad para contrarrestar la destrucción de zonas forestales amenazadas.
Pero a pesar de que estos compradores europeos tomaron distancia, las exportaciones de este producto aumentaron en Brasil. De hecho, este año superarán los 3 millones de toneladas, como lo indica una proyección del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).
Si estas estimaciones se hacen realidad, el volumen sería casi un 4 por ciento superior al de 2022. Así mismo, correspondería a casi el 25 por ciento de las exportaciones mundiales de carne de ganado vacuno.
Exportaciones por delante
Carlos Fávaro, ministro de Agricultura de Brasil, dijo recientemente: “Brasil está mostrando la fuerza y el tamaño de su ganadería, y la expansión de los mercados se convertirá en una gran oportunidad para reanudar el crecimiento de esta industria”.
Es decir, no parece haber cambios en la política de producción y exportación de carne de bovino, que en los próximos meses será bienvenida de nuevo en México, China y gran parte de los países árabes, tras una interrupción debido a la sospecha de casos de “vacas locas”.
Así, desde un punto de vista puramente económico, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva prosigue la senda de crecimiento de la producción y la exportación que Brasil emprendió hace algunos años, por lo que donde antes existía la selva amazónica, ahora hay pastos destinados para el ganado.
Deforestación en aumento
Algunas organizaciones ambientalistas consideran que la actual estrategia de expansión ganadera de Brasil es preocupante.
“La situación dista mucho del objetivo del gobierno en cuanto a deforestación cero y del compromiso más amplio asumido en foros sobre clima y biodiversidad de la Organización de Naciones Unidas. La expansión de las zonas ganaderas avanza continuamente y sigue siendo la principal causa de deforestación en la Amazonia”, aseveró recientemente Cristiane Mazetti, experta de Greenpeace Brasil.
Las empresas productoras de carne y los comerciantes, que se habían comprometido a prohibir los productos relacionados con la deforestación, rompieron sus promesas e hicieron a un lado los temas y objetivos de trazabilidad.
En la práctica, las cadenas de suministro indirectas se encuentran mal supervisadas y a menudo están vinculadas con la deforestación y con abusos de los derechos humanos. De entrar en vigor el acuerdo comercial Unión Europea – Mercosur aumentará aún más la presión sobre la naturaleza, dijo Mazetti.
Se estima que la deforestación en la Amazonia aumentó más de 10 por ciento el primer trimestre de 2023, en comparación con el primer trimestre de 2022.
Pero aún hay esperanza, pues el Gobierno de Brasil dice tener la intención de introducir un sistema de trazabilidad para controlar los productos agrícolas.